Coaching para informáticos
Los informáticos tienen una trayectoria laboral especialmente curiosa.
Cuando programar es crear
Cuando decide dedicarse a la informática, especialmente programador, es porque le gusta programar. Quien haya programado sabe que es algo mágico, y un proceso muy creativo. Desde la nada, y a partir de líneas de código se consigue que la aplicación, o el ordenador se comporte de la forma en que él o ella haya decidido.
Tratar una incidencia es un proceso de investigación, partes de una forma de comportamiento, y tienes que desentrañar el funcionamiento del programa, hasta dar con el problema, para luego modificarlo y que la máquina termine comportándose como uno ha decidido.
Es un trabajo fantástico: diseño, creatividad, investigación, inteligencia, control… Cuando un informático empieza a trabajar por norma general, afirma que es un apasionado del trabajo.
Cuando ascender te aleja de lo que te gustaba
El problema empieza si eres bueno haciendo lo que haces. Entonces, en el sistema actual, para premiarte por tu estupendo trabajo, te nombran analista de proyectos. El trabajo sigue siendo divertido (aunque menos que antes), pero cobras más (y esto está mucho mejor). Ahora ya programas menos, te dedicas a gestionar a otros programadores, haciendo que todas las piezas vayan encajando.
Si eres bueno, entonces subes aún más, y pasas a gerente de proyectos, donde recoges los requerimientos del usuario, haces presupuestos, y gestionas a un grupo de analistas. Ahí ya no programas casi nunca (o nunca), y si eres bueno en eso, sigues ascendiendo alejándote cada vez más de la programación (que era lo que le gustaba al informático de vocación).
Más arriba, más lejos de tu esencia
Con el tiempo, cuando han pasado unos años, cuando estás cada vez más y más arriba en el escalafón, cuando llevas un montón de años haciendo lo mismo, más desconectado te sientes de tu verdadera esencia, más lejos estás de la tecnología actual, más desfasado te sientes respecto a la tecnología actual.
Aquí se juntan diversos sentimientos, por un lado el aburrimiento, por otro la comodidad y por otro el pánico, porque sabes perfectamente que como te quedes sin trabajo, en el mercado ya no eres nadie, porque todos estos años te han llevado a no saber nada.
La tecnología avanza muy rápido, y si no estás al día te quedas atrás muy rápido.
La respuesta está dentro de ti.
Este proceso, que yo he vivido en mis propias carnes, merece que te plantees nuevas perspectivas, que te permitan posicionarte dependiendo de tus intereses. O en tu misma empresa, como una propuesta de valor, o fuera de ella, como una propuesta de valor, o crear planes alternativos a la vida.
Yo puedo ayudarte a encontrarla.
¿Quedamos?